El retablo de la parroquia de Nuestra Señora del Camino, en Medina de las Torres, es una de las grandes obras realizadas en Extremadura durante el siglo XVI.
Se trata de una arquitectura de 9 metros de ancho y 8,5 metros de alto. Estña formada por tres cuerpos que se despegan el ábside a modo de tríptico y se adoptan la forma de la planta achavada. Tiene un total de nueve calles, todos del mismo ancho a excepción de la central que rompe la horizontalidad.
La parte superior del retablo está rematada por un guardapolvo que recorre todo el ancho de a modo de cornisa. Este armazón abriga veintiséis pinturas sobre tabla, a los que hay que añadir las cinco del sotabanco y cuatro esculturas; La Virgen del Camino, San Juan; La Virgen y un Ecce Homo.
Se trata de una pintura gótica con pinturas renacentistas, inspiradas en modelos italianizantes donde se advierten tres manos distintas: una que realiza las escenas mariológicas, otra que realiza las escenas de la Pasión y la tercera son obras de taller que se localizan en el último cuerpo. Es un retablo cuya cronología puede situarse en 1550.
Los más significativo de esta obra del siglo XVI es que se centra en el valor iconográfico que aporta a la época, iconografía que está desordenada por los constantes cambios que se han realizado. En el primer cuerpo todos los temas son desde el abrazo de San Joaquín y Santa Ana, hasta el nacimiento y la presentación en el templo, pasando por el nacimiento de Cristo, la crucifixión y la adoración. En el segundo se representaba las escenas de cristiferas relacionadas con la Pasión, tales como el prendimiento, la santa cena y la flagelación; el descendimiento, la oración en el huerto y la puesta de Cristo en el sepulcro. En el cuerpo superior se combinan los dos temas anteriores, apareciendo la dormición de la Virgen y la Ascensión.
Una de las pinturas del retablo.
Los trabajos de conservación y restauración de este retablo se han llevado a cabo en varias fases desde 1998 hasta el 2003, debido fundamentalmente a la envergadura de la obra. Fueron adjudicados por la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura a la empresa I Navarrete Álvarez. Se hizo esto, por los daños causados.


No hay comentarios:
Publicar un comentario